6 maldiciones del buen estudiante

 ¡Hola chicos! Sé que el título parece un poco dramático y a la vez contradictorio, pero es el más adecuado en esta ocasión.

Nerd Universitaria, es mi santuario en el que manifiesto mis hábitos peculiares, y quizás un poco estrictos de estudio, por ende, está de más decir que soy buena estudiante y lo orgullosa que me hace sentir.

Sin embargo, todo tiene un precio. Aunque las ventajas de ser aplicado son mayores, también lo es la presión que luego la sociedad te imprime. Si estás comenzando la universidad y estás determinado a no ser como el estudiante promedio, debo advertirte de la maldición del buen estudiante. 

Concepción del estudiante biónico

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El “estudiante biónico” forma parte del imaginario de los compañeros y profesores que rodean al buen estudiante. Es la concepción errada de que eres de una raza evolucionada con cualidades robóticas o cumputarizadas.

Es decir, capaz de hacer cosas grandiosas como calcular con rapidez ecuaciones, recordar todas las fechas de la historia antigua y reciente y  de encontrar una solución a todos los problemas que te plantean.

La realidad es que cuando eres buen estudiante las personas comienzan a creer que lo sabes todo, o que lo tienes archivado textualmente en una suerte de disco duro que para ellos no es el cerebro sino un poder sobrenatural nuestro.

enfermedad del silencio

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El silencio en clases no es siempre una buena opción, pues una vez creada la fama del buen estudiante, el no intervenir genera preocupación en todos.

Suponen que estás de mal humor o enfermo en lugar de pensar que simplemente no conoces el tema o no estás interesada.

Tanto profesores como compañeros interrumpirán la clase para saber qué te sucede, o te darán una pastilla para el dolor de cabeza al final de ésta sin que se las pidas. En los días más silenciosos los profesores pueden llegar a regañarte por eso.

Elección dedocrática

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Hasta este punto todos saben que eres aplicado, organizado y te preocupas por tus estudios.

Un día decidiste hacer trabajo extra en una actividad para que el trabajo de todo el salón quedara bien, y a partir de entonces te condenaste a la elección dedocrática, que no es más que la disposición a dedo de tus compañeros de postularte a actividades especiales sin consultártelo.

Profesora: – ¿Quien puede hacer una lista de correos y enviarle a sus compañeros el libro en PDF?

Compañeros: – Profesora no se preocupe, Kimberly lo hace.

Profesora: – Gracias, Kimberly.

Kimberly: – ¿Qué?

Halagos interesados

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Habrá mucha gente que admire tu compromiso, y son solo unos pocos quienes serán amables contigo porque puedes darle un empujón académico.

No dejes que esa gente ridículamente amable que nunca te hablaba de un día para otro quiera estar contigo en todo. Aunque creas que son un pan de Dios, la verdad es que lo tienen fríamente calculado.

Es parte de la maldición porque al principio de la carrera no te das cuenta, pero poco a poco tu sentido para detectar este tipo de personas se agudizará.

Biblioteca de apuntes

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Si eres buen estudiante seguramente también tienes unas de las libretas de puntes más jugosas y codiciadas.

Quizás no eres celoso de tus apuntes, pues yo tampoco lo soy, pero cuando te los pidan demasiado y termines una semana sin cuadernos de la nada, ya no te gustará ser tan buen compañero.

Es importante hacer entender a tus compañeros que tú también necesitas leer y estar al tanto de tu clases, porque en realidad también eres un ser humano y no lo sabes todo. La maldición recae cuando no somos lo suficiente asertivos para decir que no cuando necesitamos estudiar, precisamente en la semana de parciales finales.

Recuerdan más tus malos momentos

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Y como la perfección no existe, llegará el día en el que no tengamos la calificación que esperamos, ese será el Día de La Gran Decepción. Quizás te sientas terrible por salir mal, pero eso no se compara con el sermón de tu profesor.

En lugar de alentarte o mostrar preocupación por tan raro evento, serás regañado y juzgado delante de todos.

Profesor: – “Hasta Kimberly salió mal, ¿qué te pasó?”

Kimberly: – “Todos salimos mal”.

Profesor: – “Yo me cansé de decirTE que así no era”.

Kimberly: – “Se cansó de decírselo a todos”.

Profesor: “No, Kimberly, pero tú no, tú te pasaste”.

Esas son las maldiciones, pero como todo en la vida, las adversidades no son más grandes que las ventajas que vienen con el sacrificio. Sigan estudiando, y defiendan el derecho de ser tratados en igual de condiciones que sus compañeros.

Nos seguimos leyendo…

Kim

Características de un profesor resentido

Dar clases es un privilegio. Yo siempre he admirado a muchos de mis profesores, en especial estos que en su momento les mencioné y aquellos que también me han provocado dolores de cabeza.

Pero quizás el profesor más difícil de encontrar, y por fortuna es así, es el resentido. Aparece cuando menos te lo esperas, a un nivel de tu carrera que debería competer a los más profesionales.

Es un golpe a la moral que la realidad de ellos gire en torno a hacer sentir al otro inferior, echando a la basura el noble acto de educar solo por el placer de hacerlo.

Profesores resentidos

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Identificando la peor clase de profesores universitarios

Ir a la universidad es una experiencia única y mucho se espera de las clases, pero existen profesores universitarios que simplemente no se portan a la altura de las exigencias. En este artículo te cuento cómo me fue con los de la peor clase

Este semestre he aprendido mucho de mucho. Nuevas materias, las protestas, los índices de inflación, escasez, inseguridad y demás factores cambiaron mis hábitos y me hicieron más reflexiva.

Hoy quiero escribirles sobre mis opiniones acerca de las decisiones frustrantes que a veces toman los profesores universitarios, porque en mi reflexión llegué a la conclusión que de tantas cosas que  mi país que debe cambiar, la más importante es el sistema educativo.

Las últimas semanas he estado en constante pelea interna con mis superiores. Ellos por supuesto no lo saben, pero es algo que de verdad me frustra.

Antes de comenzar es importante que sepan que soy buena estudiante, por lo que mis críticas no vienen de parte de alguien perezoso o desmotivado, sino que son experiencias desagradables que hacen que uno se pregunte si vale la pena esforzarse.

Estos son los peores profesores universitarios con los que te puedes topar

Los profesores universitarios merecen ser reconocidos por su entrega. Se llevan el trabajo a la casa y tienen la tarea de preparar a los futuros profesionales del país. Es una labor que debe tomarse en serio, pero hay quienes no cumplen con los requisitos o tienen una idea equivocada de lo que se tiene que hacer. 

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Todos nos hemos topado con un profesor pirata en la universidad. Foto de Pixabay editado por Nerd Universitaria

Pirata

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Imagen de Michael Bolton para Giphy

No todos los profesores universitarios imparten la misma materia para cada una de las secciones, por lo que existen cátedras que se comparten.

El personal docente está en todo su derecho de impartir su materia de la manera que le plazca aun cuando la misma asignatura sea dada por varios. Sin embargo, eso no quiere decir que el nivel de exigencia deba ser menor a otros.

La universidad debe ponerse de acuerdo para que las correcciones y las evaluaciones procuren el desarrollo completo del conocimiento y que no se subestime el potencial de los estudiantes.

Muchos profesores universitarios no le exigen a sus alumnos y estos salen bien, otros exigen mucho y aunque es más difícil los estudiantes salen mejor preparados. La desventaja está cuando los últimos, que mejor preparados tienen notas más bajas que los que la tuvieron fácil.

Detesto a los profesores universitarios con fama de “fáciles”, así como a sus estudiantes, pues presumen la cantidad por encima de la calidad.

¡Pobrecitos, todos tienen A!

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Imagen obtenida de Giphy

Me pasó mucho este semestre, y me sacó unas cuantas lágrimas. Me asignan algo, lo hago, lo entrego, los demás no lo hacen como el profesor dijo sino a su manera, y a veces no el mismo día a pesar de que él fue tajante con la fecha.

Pero, como el promedio hizo el disparate, por la alguna razón ese disparate se toma en cuenta y todos tienen la misma calificación.

Me han dicho que mi trabajo es excelente, me evalúan, salgo bien. Pero el trabajo promedio sale igual que yo porque es el promedio.

¿Cómo aprende el promedio a salir de su zona de comodidad?

¿Cómo creamos entonces gente con disciplina, si siempre dejamos que se salgan con la suya?

¿Será que dejo de esforzarme?

A falta de papel, usa tu plan de evaluación

Imagen obtenida de Giphy

Ustedes saben cómo soy yo con mi tiempo; no obstante, incluso para las personas desorganizadas su tiempo es valioso.

Es desagradable prepararse para una evaluación que por decisiones del profesor no se hizo, pero lo es más aún si ocurre constantemente.

He tenido profesores que a veces “no están en el humor” de dar clases y de mucho menos evaluar. Unos se alegran con la idea, pero cuando llegamos a un nivel (tercer año de carrera) que nos hace más responsables y capaces, la mayoría de nosotros nos molestamos.

Perder tiempo de esta manera implica dos cosas: dejar de ver contenido, lo que no sé si es legal o justo para los que queremos aprender, y terminar el semestre más apretados con evaluaciones continuas.

Al final del semestre el plan de evaluación del principio es otro: uno improvisado e incompleto.

No lo expliqué pero ¿entendieron? 

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Imagen obtenida de Giphy

A esto yo lo llamo las clases fantasmas. Odio que me asignen una evaluación sin haberme dado la clase a pesar de ser autodidacta y poder resolver por mis propios medios.

Pero, existen materias que requieren explicaciones exhaustivas y que están por encima de lo que pueda conseguir en otra parte.

Esto porque no puedo adivinar el criterio que tiene el profesor para evaluar y mucho menos el eje temático delitimado.

Conozco profesores universitarios que no dan clases y evalúan como el diablo viste a la moda, como otros que dan la clase y no explican cómo evaluarán, a estos también los llamo los del efecto sorpresa.

Así no era el ensayo, pero descuida, me encantó que lo tallaras en mármol

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Imagen obtenida de Giphy

Cuida que no le pase nada a tu familia y de enfermarte. Sé que hay que llevar justificativo médico, pero si ve que me estoy muriendo en el pupitre y tocó mi frente y estoy hirviendo en fiebre ¿será que me hace la evaluación otro día? ¿Puedo retirarme? .. “no”, “si te retiras pierdes la evaluación”, “no puedo hacerlo sin justificativo”. ¿Y si se lo traigo otro día? “No me consta”.

Lo último no me ha pasado precisamente a mí, pero ha pasado.

Lo que sí me ha sucedido es que me han asignado evaluaciones en las que se gasta mucho dinero para que después se apile en tu cuarto.

Estos profesores universitarios ostentosos evalúan más cuánto dinero gastaste que el contenido y si de verdad cumpliste con la asignación, ese es su concepto de “esfuerzo”.

El mundo está lleno de desconsiderados.

Los quiero solo para mí

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Imagen de The Goldbergs para Giphy

Me gusta que me expliquen con mucha antelación cómo serán evaluadas las asignaciones para poderme planificar en paralelo a otras materias .

Tuve profesores excelentes este semestre, pero lo que no soportaba era el hecho de que me dijeran todo una semana antes, porque estos profesores universitarios son tan exigentes (lo cual amo) que hacen que descuidemos otras materias o colapsemos.

Soy de las alumnas que no deja las cosas para última hora y quiero dedicarle el tiempo a todos por igual, así que por favor, ¡No nos acaparen!

Saquen pega y tijera 

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Imagen obtenida de Giphy

Se parecen a los ostentosos, pero la diferencia es que estos tienen complejo de maestros de primaria. Que si disfrázate, que si haz un abra, que si planea un coreografía, que si los distintivos, que si los esquineros de foami, que si los pasapalitos.

¿Será posible que a estas alturas del partido se pueda tener un debate decente e intelectual? ¿Por qué enseñarnos que lo superficial (la farándula) es más importante que entender el contenido?

Les doy ideas: Revistas, videos, bitácoras, trípticos (en lugar de pasapalos), blogs, infografías, reportajes o trabajos de investigación.

Sé que varios de mis profesores leen mi blog, sería genial que lo vieran todos. Creo que es importante que los estudiantes compartamos esto en nuestra redes sociales. También pueden dejar su opinión en la sección de comentarios.

Nos seguimos leyendo…

Kim